Paella con Guaraná


Sexta-feira, Março 24, 2006

El patito feo de las primaveras.

Además de ser primavera en unos conocidos grandes almacenes de cuyo nombre no quiero acordarme (paso de hacerles propaganda por el morro), ya es primavera en Montreal también. Primavera de las de verdad y todo, no como otros anyos. Hace más calorcito, a ratos luce el sol, a ratos caen unas gotas y la gente empieza a tener la sangre alterada. Pero sí es verdad que por ahora, la primavera de Montreal es más fea que otras primaveras, porque al derretirse el hielo ha ido saliendo la basura que había debajo, y la nieve que queda está negra, sucia, pisada, amontonada. Los árboles todavía están calvos y la hierba está amarillo quemado. Vaya, que todavía estamos en la fase patito feo, como en el cuento. Pero bien pronto la primavera de Montreal se convertirá en cisne, con unos árboles llenos de flores blancas que me vuelven loca, tanto por su belleza como porque tengo alergia (auch!).

Me encanta la primavera. Mis estaciones favoritas son la primavera y el otonyo, de hecho. No me gustan los extremos, sino los términos medios.




Sábado, Março 04, 2006

La viga en el ojo ajeno.

Y no me he confundido, no. Ya sé que se dice la paja en el ojo ajeno y la viga en el nuestro. Me temo que en este caso estamos hablando de dos vigas. ¿Qué se le va a hacer? Y que conste, a pesar de lo que voy a decir que Paul McCartney me cae bien y que, por supuestísimo, estoy en contra de la matanza de focas.

Resulta que está la cosita revuelta por Canadá a causa de una visita del Beatle que vino a protestar por la matanza de focas en el norte del país. Parece que hubo una entrevista con uno de nuestros ministros que dijo que a las focas ya no se las mataba a base de palos, sino que muchas recibían antes un tiro. Matar es matar, pero es que han tenido que autorizar tal matanza porque hay superpoblación de focas, porque ya no hay osos que se las coman y porque ellas se comen demasiado pescado y vamos, que no estoy contando nada nuevo, que a la cadena alimenticia esa ya hace tiempo que le faltan eslabones.

El caso es que Paul y su mujer dicen que se matan las focas para hacer abrigos de pieles, que bueno, no sé, no me meto, que seguro que algo de razón llevan y que si es para vestir a ricachonas o por motivos ambientales, yo no lo sé a ciencia cierta. Lo que sí se a ciencia cierta es que los ingleses no tienen nada que venir a reclamarnos cuando resulta que sus famosos guardias esos que están plantados en frente del palacio de Buckingham llevan en sus cabezas sendos gorros de piel de oso canadiense. Que sí, que sí, que nos vienen a matar los osos aquí para semejante tontería y valga decir que además son osos en peligro de extinción. Pues ante las quejas de los canadienses, que de poco nos debe servir, porque las pieles de oso van para las cabezas de los guardias que protegen a nuestra reina, total que va a resultar que en el fondo los osos son británicos y pueden hacer con ellos lo que quieran, lo único que se le ocurre decir a no sé qué papanatas inglés es que han probando con materiales sintéticos pero no resisten igual de bien a la lluvia. Hay que joderse. Ah, y no me pienso meter hoy con lo de las matanzas de zorros por diversión, eso queda para otro día. Pero tampoco lo de los zorros es moco de pavo.

Así que, con todos mis respetos, Sr. McCartney, arregle usted el tema de los osos CANADIENSES, peléese con sus ministros, monte el numerito y diga lo injusto que es y lo deshumanos que son los ingleses, antes de venir a Canadá a decirnos lo que tenemos que hacer con NUESTRAS focas. Y ya sé que no vale eso de la maté porque era mía. Pero sí es verdad que hay exceso de focas y que, como es cruel matarlas, se necesita buscar una solución. Gracias por recordárnoslo. Pero no nos obligue a que le mandemos nosotros a Brian Adams o a Celine Dion para que le cante, nunca mejor dicho, las cuarenta a su familia real, que digamos que cuando se trata de matar animalitos, tampoco se quedan cortos.




Quinta-feira, Março 02, 2006

Aprendiendo y desaprendiendo.

Uno piensa que las cosas bien aprendidas se quedan en la cabeza de uno para siempre. Bien, debería ser así, que nuestro esfuerzo nos cuesta. Yo pensaba que lo que nunca iba a olvidar era mi lengua materna. Y orgullosa estaba pensando que la tenía bien aprendida. Olvidar las lecciones de historia, a pesar de lo que me desgasté los codos para sacarme los exámenes, lo acepto. No ser capaz de recordar ni una fórmula de física... pues sí, me declaro culpable de ese delito. Ahora, reconocer que estoy perdiendo capacidad para hablar el español, auch, eso DUELE.

Estudiando lo que estudio (el proceso de adquisición de segundas lenguas), no debía sorprenderme. Empezar a usar tu lengua de un modo diferente, sobre todo cuando vives en otro país y normalmente utilizas tu segunda lengua, es algo muy común. No es que mi cerebro esté defectuoso. De hecho es un tema que me apasiona y quien sabe si no lo convierto en punto de mira para mi próxima tesis. Aprender otra lengua, tiene su precio, y es que empiezas a desaprender la tuya, o a ponerle ciertos toques que no le pertenecen. Basta con coger un par de ejemplos del Spanglish (que, todo sea dicho de paso, me parece un caso extremo de lo que estoy hablando) para darse cuenta de cómo funciona la cosa. Alguien me dijo que para "pasar la aspiradora a la alfombra" o "vacuum the carpet", en Spanglish decían "vacumar la carpeta", casi nada, ¿eh? Y yo pensaba que ningún hispanohablante en su sano juicio iba nunca a asociar carpeta con alfombra. Hasta que yo empecé a usar la palabra "groserías" para decir "groceries" (la compra de comida en el súper).

Ah, pues hoy me ha pasado otra de esas. He intentado quedar con C. en la universidad. C. es chilena y por lo tanto nos estábamos hablando en español. Ahí me dice que quedemos en la puerta de la librería (library en inglés es biblioteca). La biblioteca está en el segundo piso y la librería (book store) está en el primero. Yo dije que vale, que nos veíamos en la puerta de la librería y antes de descolgar me dice, pero oye, ¿estamos hablando de la biblioteca o de la book store? Es sólo para estar segura. Y es que nos hemos dado cuenta de que a fuerza de usar la palabra library para biblioteca, librería ha perdido para nosotras su significado en español. Increíble pero cierto. ¿Será posible que una española y una chilena tengan que traducir al inglés para entenderse? ¿Será posible que nosotras ahora prefiramos decir tienda de libros?

En inglés nunca seré considerada hablante nativa. Y resulta que ahora empiezo a tener problemas con el español... Si ya me dicen en mi casa que lo hablo con acento raro. SOCOOOOOOOOOOOOOOOOOOORRO.