Paella con Guaraná


Domingo, Dezembro 19, 2004

La velocidad y el tocino.

¿Que qué tienen que ver? Ya te digo, ni soy la primera que lo pregunta ni seré la última. Y con la respuesta obvia en mente, paso a contaros una historia sobre natillas y cómo me acordé de una amiga a la que ni siquiera sé si le gustan. Sí, sí, el título le va a este post como anillo al dedo. O quizá no.

Los que me conocen dicen que soy una persona capaz de sorprender. Algo de cierto debe tener esta afirmación pues he podido constatar que cada vez me sorprendo más a mí misma. ¿Pues no será que el otro día entro en la Librería Española de Montreal (que vende de todo menos libros) y salgo con un paquete de natillas Royal en polvo? ¿Y dónde está la sorpresa? - os estaréis preguntando. Es que las natillas y yo, en fin, que puedo contar con los dedos de la mano las veces que he comido natillas en mi vida. No sólo las compré. También las hice. Y no quiero comentar sobre los resultados. Sólo diré que no me las comí yo, pero la persona que se las comió no se quejó ni un poco.

Haciendo un poco de reflexión profunda sobre las natillas y yo, ahora que ya tengo tiempo de reflexionar y todo, me acordé de una amiga que pasó unos cuantos años en Canadá y volvió para la Península convertida en El prototipo de española de postal flamenca, de esas que venden con la faldita y todo. Llegó aquí siendo una catalanita de a pie y salió casi, casi que cantando Mi carro me lo robaron. Parte de la transformación fue culpa de su ex marido, un canadiense guitarrista de flamenco que se hacía llamar Paco. Así, mi amiga que lo único que sabía del flamenco es que se acompañaba con palmas, acabó en una academía y ahora baila que ni Sara Varas. "La nostialgia,- me confesó-, la nostalgia me hace estas cosas. Escucho Jose Luis Perales, porque es la única música de allá que he conseguido hasta ahora. Sueño con jamón serrano y como pipas de girasol." Y en una de sus visitas a casa se volvió con un porrón y un abanico.

Os diré que creo que mi transformación ha empezado con las natillas Royal (o quizá empezó cuando escogimos el nombre de este blog) y que mañana pongo rumbo a casa, a comer turrón y polvorones. A saber con lo que vuelvo, escondido en la maleta.

Continuará...




Quinta-feira, Dezembro 09, 2004

El GRAN AMIGO invisible.

Primero de todo, dejadme que caliente motores. Ufa, después de tanto tiempo sin postar estoy casi que con pánico escénico y esas cosas. Como si no me fueran a salir las palabras de los dedos. Vamos a ver qué tal se me da la vuelta.

Estaba pensando uno de estos días, después de que me invitaran a la cena de la escuela para la que trabajo y a una cena de despedida de clase antes de Navidad, que tengo que salir a comprar un par de regalitos de esos del amigo invisible, taaaaaaaaaaaan típico de estas épocas del año. Y ahí me dije que Montreal es la ciudad del amigo invisible por excelencia. Uno se pasa el invierno regalando y recibiendo guantes, bufandas y gorros, principalmente en el metro. Porque entras allá y parece un horno humano. Te quitas todo deprisa y corriendo. No te cabe en el bolso. Sujetas la bufanda en la misma mano que un par de libros, metes los guantes en el gorro, te los pones en la otra mano. Te sientas a leer el períodico, liberas una mano y sabe Dios donde dejas las cosas, encima tuyo, al lado... Ves llegar el metro te levantas corriendo y cuando te quieres dar cuenta... Too late! Ya te has dejado algo por el camino.

Y de la misma manera que pierdes, encuentras. Este año ya llevo dos regalitos a mi favor: un gorro rojo de borreguito por fuera, que no me llega a las orejas (vaya, que parece un regalo de esos de suegra) y unos guantes negros que no son la bomba, pero que me vienen muy bien. Y nada, que estoy siendo muy cuidadosa (y egoista) para que este año sean todo ganancias y no haya ninguna baja.

Cruzo los dedos y me preparo para salir a patinar sobre hielo en la acera de mi calle, que está imposible. Besos helados a todos.




Quarta-feira, Dezembro 01, 2004

Eiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Parece que voy a poder postar otra vez... Tengo muchas novedades y muchas visitas que hacer. Quedan todas para manana porque hoy toca trabajo, universidad y muneco de nieve.

Besos.