Paella con Guaraná


Sexta-feira, Dezembro 19, 2003

Queremos un niño.

Antes de imaginarnos Predictor en mano y haciendo la prueba de la rana, lee el resto del post.

Aún no estamos preparados para crear un hispano-brasi-francocanadiense. Es demasiada responsabilidad. Sólo queremos un niño para competir con la decoración de Navidad de los vecinos. Aquí, por lo general, se toman muy en serio lo de poner lucecitas en las casas y todo eso. Y después de ver lo que ha largado el vecino de dos calles más abajo en su balcón, pues no queda más remedio que montar un belén viviente en el nuestro para estar a la altura de las circunstancias.





Así que, como dice el título de este post, la Virgen Paella y San Guaraná buscan niño para montar un portal de Belén. Tiene que ser resistente al frío y poco llorón. Si alguien tiene además una mula y un buey, pues que los mande también, que entonces nos va a quedar el negocio redondo.

Y nada, que como mañana Guaraná se marcha a Brasil y pasado yo me voy para España, pues que aprovechamos para felicitar a todo el mundo desde ya. Muchos besotes a todos, cuidadín con los excesos en la mesa y que Papá Noel os traiga muchos comentarios para vuestros blogs, mucha inspiración para seguir postando y alguna sorpresa maravillosa para empezar el 2004 con buen pie.

P.D.: Pedro, habíamos pensado en ti... que como tienes cuatro.



Y de postre ? ()


Quarta-feira, Dezembro 17, 2003

Equipamiento de serie.

Todo en esta vida tiene su lado bueno y su lado malo, sólo que a veces tardamos en descubrir el lado bueno de algunas cosas.

Tardé veintitantos añitos en dejar de sacarle defectos a mi culo pero por fin llegó la hora de verle también su virtud (nada más una, pero por ahora ya es algo).

La fecha de ayer pasará a ser, en la historia de mi vida, el día en que, por primera vez, no me importó para nada tener el culo gordo. Y es que con tanto hielo me patiné y aterricé en mis nobles posaderas. Este tipo de caídas son bastante frecuentes aquí en el invierno, tanto que el ver a alguien caer no provoca en los demás ni la más minima sonrisita.

Descubrí que, al ser Made in Canada, vengo bien equipada de serie... con un CULO AIRBAG. De momento tengo que admitir que hay un pequeño defecto de fábrica: el tal culo air bag no se abre al caer sino que está siempre abierto.

En fin, como dije, desde ayer camino más segura y en paz con mi culo talla G. Sólo espero acordarme de estas pequeñas grandes ventajas cuando se acerque la época de estrenar biquini.

Hasta entonces, Guaraná y yo somos dos clientes satisfechos.



Y de postre ? ()


Segunda-feira, Dezembro 15, 2003

Globalização cabra da peste!

Hoje me deu vontade de comer algo típico, brasileiro. Mais que isso, nordestino.

Como a probabilidade de encontrar "carne de sol" eram mínimas, decidi me contentar com um cuscuz com ovo e queijo. Pra acompanhar, um suco de manga.

Fui na fruteria do libanês aqui vizinho a casa e voltei com todos os ingredientes. Preparação: 5 minutos.

Quando já estava comendo, contentíssimo com o meu prato tão típico, fui passeando os olhos pelas embalagens que ainda estavam em cima da mesa:

Suco - made in Turkey.
Queijo - Produit de France.
Cuscuz - Produit du Maroc.

Uau... nunca pensei que o meu velho e bom cuscuz pudesse ser tão internacional! Haja globalização.

ps.: em tempo, o ovo era daqui mesmo, de Montreal... Mas eu não duvidaria se a galinha fosse mexicana, ou brasileira, ou russa ou...



Y de postre ? ()



Cajón de sastre.

Este fin de semana ha pasado un poco de todo, aunque nada muy especial. Daría para algún que otro post si yo estuviera inspirada pero creo que no lo estoy mucho.

El viernes nos acusaron en el videoclub de no haber devuelto una película. Y tenían razón. Pero claro, nunca he visto a nadie devolver una película que no alquiló. Escribimos una reclamación en una hoja de cuaderno de escuela y estamos sin tarjeta. Este viernes ni siquiera teníamos plan B, así que acabamos viendo tonterías en la tele. ¿Alguien ha visto "Return to paradise? Creo que han traducido el título como "Regreso al paraíso". Es que ahora me muero de la curiosidad.

El sábado aprovechamos el mal tiempo para dedicarnos a la decoración del hogar. Todavía no me explico cómo convencí a G. para pintar el baño de naranja. En realidad, yo había escogido un tono discreto pero en la pared queda bastante luminoso. Cuando encendemos la luz parece que estamos en un motel. Hasta el tipo de la tienda me dijo que G. debía quererme mucho si me dejaba pintar la casa de ese color. ¿Quién necesita deshojar margaritas cuando existen métodos más eficaces para descubrir si alguien te quiere o no te quiere? El pobrecito ahora dice que cuando va a ... le parece que está dentro de una calabaza.

El frío tiene estas cosas. Uno pasa mucho tiempo encerrado, se aburre y la cabeza acaba encontrando pasatiempos no siempre recomendables.

Por cierto, Sergio, cuando te quieras lamentar ya sabes que puedes pasarte por casa.

La conversación que tuvimos sobre lenguas y lo políticamente correcto me la guardo, que tiene miga y da para escribir otro día, cuando se me descongelen las neuronas.

Y ahora a ponerse la pilas, que es lunes y queda mucha semana por delante.



Y de postre ? ()


Quinta-feira, Dezembro 11, 2003

Mi memoria...

... ya no es lo que era.

Esta mañana fui a comprar 3 cosas para hacer una tortilla de patata. Cuando salía por la puerta G me preguntó desde el baño si podía comprar también jabón, que se estaba acabando. Así que en el supermercado me puse en la cola para pagar con mis 3 cosas en la mano: jabón, cebolla y patatas... y con la sensación de que se me estaba olvidando algo. Y yo empeñada en que tenían que ser tres cosas y contaba igualito que un niño de 5 años y las cuentas me salían bien.

Llegué a casa y empecé a cortar la cebolla, a pelar las patatas... Y cuando fui a batir los huevos... Me tuve que volver a vestir: calcetines, pantalones, botas, chaqueta, abrigo, gorro, bufanda, guantes y paraguas porque hoy está lloviendo. Baja las escaleras. Paseito hasta el súper. Quítate el gorro, la bufanda, los guantes, sacúdete la nieve de las botas, desabróchate el abrigo. Vuelta a casa.

Solía reírme de mi abuelo cuando decía que Dios no le había dado memoria, pero que le había dado pies. En fin, que está visto que cuando tienes mala memoria haces el doble de ejercicio.



Y de postre ? ()


Quarta-feira, Dezembro 10, 2003

Y el Óscar va para...

Para los curiosos a los que les cuesta leer en portugués, hemos decidido dejar por aquí la versión española del post anterior. Es la historia de cómo nos conocimos... oooooooohhhhhhhhh!!!!!!! Quizá algún día dé mi versión de los hechos pero por el momento ahí va la de Guaraná.

Sólo había que hacer click aquí. Pero visto que no nos van a dejar subir el archivo pues haremos un corta y pega y voilà!

Y el Óscar va para...

Lo prometido es deuda. Pero que los interesados no me pidan intereses.

Lílian, la lectora de Valha-me que fue la primera en descubrir Paellaconguarana lo puede decir. La pobre, hace meses que espera este post, prometido, contando la historia de cómo, con tantos torreznos y sangría que hay en el mundo, Paella fue a acabar con Guaraná y viceversa.

Lílian, tardé porque la historia es larga y complicada. Tanto que, si fuésemos famosos, seguramente harían una película. Y no una película cualquiera. Sería una de aquellas películas retorcidas, que dan tres mil vueltas y al final el público sale comentando: "eso nunca pasa en la vida real".

(Pausa para imaginarme siendo interpretado por Rodrigo Santoro, conociendo a Paella (Penélope Cruz) )

Bueno, pero volvamos a la historia. Todo comenzó en Lyon, tierra del quiche, de los hermanos Lumière y de la bella place Bellecours. Era mi primer día fuera de Brasil. Iba a volver pasado un año, un largo año. Durante el primer mes, iba a hacer un curso de francés y después un intercambio en la universidad.

En el curso de francés, la primera actividad era un "Rally" por la ciudad, una especie de gincana. Nos dieron una hoja con preguntas sobre Lyon y teníamos que ir visitando monumentos y preguntando a la gente de allí. El objetivo era conocer la ciudad, integrarse en el grupo de estudiantes y practicar la lengua de Molière.

Nos dividieron en grupos de cuatro personas, una por cada nivel de la escuela. Así, en el nuestro, Paella representaba al nivel 4 (avanzado) y yo al nivel 3 (había engañado bien a la mujer que hacía la prueba de nivel, hablando portugués con la boca medio cerrada y cambiando "ade" por "té"). Completando el equipo había un tailandés del grupo 2, animadísimo con el jueguecito y un japonés del grupo 1, que no entendía nada pero que no paraba de reír y sacar fotos.

Fue uma comedia... El tailandés corriendo con el mapa y las preguntas, intentando comunicarse con los lioneses, que iban todos con prisa, y tirando del japonés. El japonés prácticamente arrastrado por el tailandés, apenas tenía tiempo de enfocar la super mini cámara. Y yo ahí, agradeciéndole a Dios el haber caído en un grupo con dos lunáticos que se ocupaban el uno del otro y una princesinha, de la que me ocupaba yo.

Para hacer (bien) corta una historia (bien) larga: cuatro años, muchos sellos, cuentas de Telefónica con muchos ceros y miles de kilómetros acumulados después, aquí andamos los dos, pasando frío en Canadá. Todavía rescribiendo los guiones de nuestras vidas y todavía soñando con un Óscar, que no es ni el de efectos especiales, ni el de mejor actor o mejor actriz... sino el de la "felicidad": categoría aún no inventada por los "ilustres" de la academia de Hollywood, pero que nosotros queremos ganar igualmente. A final de cuentas, para soñar ni siquiera es necesario pagar entrada.

Nota de la traductora: algunos elementos del texto no han sido traducidos sino reemplazados por su equivalente cultural (con intento de conservar un juego de palabras incluido).



Y de postre ? ()


Terça-feira, Dezembro 09, 2003

E o Oscar vai para...

Promessa é dívida. Juro que pago, só não me venha pedir juros.

A Lílian, leitora do Valha-me que primeiro descobriu o Paellaconguarana que o diga. Coitada, há meses que espera esse post, prometido, contando a história de como que com tanto torresminho e sangria no mundo, a Paella foi acabar mesmo com o Guaraná, e vice-versa.

Lílian, demorou porque a história é longa e complicada. Tanto que, se fôssemos famosos, com certeza viraria filme. E não qualquer filme não. Seria um daqueles filmes enrolados, que dão três mil voltas e no final o público sai comentando: "que viagem, isso nunca aconteceria na vida real"!

(Pausa para me imaginar sendo interpretado pelo Rodrigo Santoro, conhecendo a Paella (Penelope Cruz) )

Bom, mas voltemos ao enredo. Tudo começou em Lyon, terra do quiche, dos irmãos Lumière e da bela place Bellecours. Era meu primeiro dia fora do Brasil. Só voltaria dentro de um ano, um longo ano. No primeiro mês, ia fazer um curso de francês e depois seguir pro estágio na Universidade.

No tal curso de francês, a primeira atividade era um "Rally" pela cidade. Era como uma gincana. Recebemos uma folha com uma série de questões sobre Lyon e tínhamos que sair visitando monumentos e fazendo perguntas aos locais... O objetivo era conhecer a cidade, integrar-se com os outros estudantes e praticar a língua de Molière.

Fomos divididos em grupos de quatro integrantes, um de cada nível da Escola. Assim, no nosso grupo, a Paella representava o nível 4 (o mais avançado) e eu o nível 3 (tinha enganado direitinho a mulher do teste de proeficiência, falando português com bico e trocando "ade" por "té" ). Completando a equipe um tailandês do grupo 2, animadíssimo com a brincadeira e um japonês do grupo 1, que não entendia nada mas que não parava de rir e bater foto.

Foi uma comédia... O tailandês correndo com o mapa e as questões, tentando comunicar com os Lyonnais apressados e levando o japonês junto. O japonês praticamente puxado pelo tailandês, mal tendo tempo de focar a super mini-câmera. E eu lá, agradecendo aos céus por ter caído num grupo com dois lunáticos que se ocupavam entre eles, e uma princesinha, de quem eu me ocupava.

Pra fazer (bem) curta uma história (bem) longa: quatro anos, muitos selos, contas da Embratel milaborantes e milhares de milhas acumuladas depois, aqui estamos os dois, passando frio no Canadá. Ainda reescrevendo os roteiros de nossas vidas e ainda sonhando com um Oscar. Não o de efeitos especiais, nem de melhor ator ou atriz... Mas sim o da "felicidade": categoria ainda não inventada pelos "ilustres" daquela academia de Hollywood, mas que buscamos assim mesmo! Afinal, pra sonhar não precisa nem pagar ingresso!



Y de postre ? ()


Sábado, Dezembro 06, 2003

Caprichitos míos: pagar para tiritar.

Guaraná dice que no va. Que no quiere pagar $300 por cabeza para dormir a 5 grados bajo cero. Que para eso ya tenemos el balcón de casa a finales de otoño o principios de invierno.

Pero yo quiero ir. Y le repito que es una noche en la vida. Y que me hace ilusión. Que debe ser lo más parecido a pasar una noche en un cuento de hadas (de los que le cuentan a los niños de Finlandia).

En el precio están incluidos:
- un cocktail de bienvenida
- la noche en el hotel
- un saco de dormir nórdico, una sábana "polartech" y una almohada
- una bebida caliente por la mañana y un buffet de desayuno
- las propinas y los impuestos (el IVA)

Me mata la curiosidad. Si se me presenta la ocasión, voy y me escapo a alojarme en el Hotel de Hielo de Quebec. Seguro que es todo un lujo para los sentidos (además de para algunos bolsillos). Aunque bien pensado, soy un poco rarita ¿eh? Estoy dispuesta a pagar para tiritar cuando resulta que, de noviembre a mayo, puedo hacerlo gratis siempre que quiera.



Y de postre ? ()


Quarta-feira, Dezembro 03, 2003

El poder de las palabras.

Brasileño.

Nueve letras que pronunciadas después de las palabras "Mi novio es..." y en tan sólo dos segundos destruyeron mi reputación en el trabajo.

Pero vamos a poner todo en contexto. Llevaba más de dos años trabajando los fines de semana en un restaurante cuando decidí viajar a Brasil por primera vez. Solo algunos compañeros sabían que hacía más de 8 meses que no veía a G. Hasta ese momento todos me consideraban una chica responsable y discreta... Estudiaba 5 días por semana, trabajaba viernes, sábado y domingo y nunca daba que hablar.

Dije que mi novio era brasileño y fue lo mismo que quitarle a todo el mundo la venda de los ojos. Pasé automáticamente a la categoría de mosquita muerta con un lado salvaje hasta entonces desconocido por todos. A mi vuelta no me preguntaron si había visitado el Corcovado... dieron por hecho que no habíamos salido de la habitación. Hacer todas las posturas del Kama Sutra lleva mucho tiempo. Los tíos que nunca me habían ni mirado dos veces estaban super atentos conmigo. Vaya manera de subir mi caché.

Estaba claro que, con tanto hombre suelto por Barcelona, si se me había ocurrido buscarme un novio brasileño, solo podía haber una explicación. En mi cabeza esa explicación era que me había enamorado de G. En la cabeza de muchos otros, que era una viciosa sexual porque "en esos países, ya se sabe..."

Mucho tiempo después llegó la copa del mundo. Ante los ojos de todos pensaba que G. y yo éramos una pareja estable y consolidada... fuera de sospechas. Me equivoqué. Supe que no cuando mi jefe me dijo:

- Estarás deseando que...
- ... gane Brasil - pensé yo.
- ... pierda Brasil - dijo él.
- ¿Que pierda? ¿Por qué?
- Porque como gane se va a montar una gran fiesta. Y en esos países ya se sabe, les va mucho el sexo. Y con la alegría, el alcohol y todas esas tías en bolas... En fin, que no quiero preocuparte pero... Bueno, a lo mejor a ti no te importa.

Lo que me faltaba. Además de viciosa, cornuda.

Y todo esto viene a que leí un post de Flabb (28 noviembre) en tonterías que hablaba sobre los prejuicios y las dudas entorno a algunas parejas interculturales. Muchas veces se piensa que las personas que vienen de ciertos países se casan por dinero y un pasaporte. Yo estoy libre de esa culpa. Y hasta estaba preparada para aceptar que desconfiaran de G... Lo que me costó un poco más aceptar fue que me apuntaran con el dedo. Pero todo bien, no me arrepiento. Hay muchas otras cosas que he salido ganando... todas ellas también relacionadas con una simple palabra de nueve letras.



Y de postre ? ()


Segunda-feira, Dezembro 01, 2003

Hoy me ha entrao complejo de Almendro.




Para los que no lo saben, El Almendro es un turrón, es decir, uno de los dulces típicos de estas fechas en España. Como hace siglos que vivo lejos de casa, pues todos los años me toca hacer el papel del Almendro y volver a casa por Navidad. Cuando vivía en Barcelona, la cosa era relativamente fácil y barata. Ahora que vivo en Montreal me tendría que ir pensando eso de curarme el complejo de turrón. Acabo de volver de la agencia de viajes donde se me ha llenado un bolsillo (con un billete Montreal - Zurich - Barcelona) y, $o$pecho$amente, $e me ha vaciado el otro.

Y mientras en mi cabeza iba cantando la musiquilla del anuncio de la tele... Vuelve, a casa vuelve...



Y de postre ? ()